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Minería y Transformación Digital

  • 03 de Abril de 2019

Desde la visión de proveedor de soluciones de IT a la minería en Chile, hay ciertos puntos que a pesar de los años siguen llamado la atención: la falta de estándares entre compañías en materias críticas, por ejemplo, la seguridad, la lentitud de los procesos administrativos, la inclinación por soluciones extranjeras, y la adopción de tecnología digital sólo en la medida que sirva para ahorrar costos. Y está bien, en una industria de commodities un mayor margen de utilidad se logra principalmente con un costo más bajo, pero también es cierto que se produce cierta miopía con respecto de los beneficios de la transformación digital.

La transformación digital no es sólo implementar tecnología, es un cambio cultural profundo en la organización hacia lo digital y debe ser tratado como tal, pero sin temor. Ahora ya el asunto no es si las empresas del mundo minero irán hacia la transformación digital, sino cuándo.

La industria minera es reconocida por implementaciones en su cadena de valor de muy alta sofisticación tecnológica, pero también es reconocida por la aversión al riesgo en la adopción de nuevas tecnologías. La lista de casos de emprendedores intentando por años tener la posibilidad de que una minera acepte probar su producto o servicio es larga. A pesar del conocido discurso de la orientación hacia la innovación de los grupos mineros en cada seminario, cena o exposición, el status quo que buscan mantener a toda costa en sus procesos en también conocido (esto a pesar de algunas iniciativas que buscan generar innovación dentro de estas organizaciones y gatillado también por algunas malas experiencias). Así como tenemos puestos que fueron creados para pasar datos del papel al Excel, también tenemos tomadores de decisiones llamando por teléfono para conseguir información o bien, tomando decisiones con información desactualizada o lisa y llanamente obsoleta.

La industria minera es reconocida por implementaciones en su cadena de valor de muy alta sofisticación tecnológica, pero también es reconocida por la aversión al riesgo en la adopción de nuevas tecnologías. La lista de casos de emprendedores intentando por años tener la posibilidad de que una minera acepte probar su producto o servicio es larga. A pesar del conocido discurso de la orientación hacia la innovación de los grupos mineros en cada seminario, cena o exposición, el status quo que buscan mantener a toda costa en sus procesos en también conocido (esto a pesar de algunas iniciativas que buscan generar innovación dentro de estas organizaciones y gatillado también por algunas malas experiencias). Así como tenemos puestos que fueron creados para pasar datos del papel al Excel, también tenemos tomadores de decisiones llamando por teléfono para conseguir información o bien, tomando decisiones con información desactualizada o lisa y llanamente obsoleta.

En este ámbito vale destacar que existen importantes esfuerzos de algunas organizaciones pro emprendimiento y empresas mineras en crear instancias de acercamiento a emprendedores tecnológicos, para presentar dolores y soluciones innovadoras, como Endeavor, Expande de FCH, Corfo, Minnovex, Fundación Mi Norte y el Parque Científico y Tecnológico de la UCN, entre otras.

Con la transformación digital aparecen otras tecnologías que permiten a la organización avanzar mejor y más rápido, como el cloud computing, la inteligencia artificial, IoT, robótica, drones, etc. Todo esto permite a las empresas aumentar la productividad, ser mucho más eficientes y por lo tanto más competitivas. Pero ¿es llegar, adquirir e implementar estas tecnologías digitales?. En Antara recomendamos partir por definir objetivos y una estrategia. Un mapeo de procesos y variables en torno al flujo de información y sus actividades luce como lo más recomendable. Levantar el cómo se capturan los datos más relevantes para la operación, dónde se almacenan, quienes los manipulan y cómo, cómo y cuándo les llega a los tomadores de decisiones, etc. Luego de todo esto el plan de priorización y buscar la tecnología y personas más adecuadas.

Las personas son clave de la transformación digital. No deben ver la transformación digital como un riesgo a su puesto de trabajo, sino que como una oportunidad para hacer mejor su trabajo. Para esto los líderes digitales son importantísimos, deben definir una visión digital, analizar el status actual y definir la estrategia. Deben ser capaces de convencer y alinear esfuerzos en pos de la transformación digital de la compañía. Con una buena elección para adoptar tecnologías adecuadas que automaticen tareas que generen beneficios potentes (pero cuidado con las iniciativas aisladas), se darán cuenta que aportarán mucho más en sus nuevas actividades que en las anteriores. Su trabajo cambiará, claro que algunos puestos se eliminarán, pero pasarán a generarse otros nuevos. La ocupación como digitador, recopilador de datos o generador de informes, puede pasar a ser la de operadores de estos nuevos equipos, monitores entrenadores o incluso gestores tecnológicos de sus procesos, que sean también como un “consejero tecnológico de procesos” que trabaje con las compañías de tecnología a desarrollar soluciones mucho más efectivas. Acá la dirección de la empresa debe tomar un rol educador, con foco en las capacidades, aptitudes y habilidades blandas.

La transformación digital no es sólo implementar tecnología, es un cambio cultural profundo en la organización hacia lo digital y debe ser tratado como tal, pero sin temor. Ahora ya el asunto no es si las empresas del mundo minero irán hacia la transformación digital, sino cuándo.

Por:

Patricio Rojas Abalos

CEO & Co Fundador